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Economia
Cambios de consumo

Menos harinas y ultraprocesados: cómo cambia la canasta de los argentinos

Los argentinos reorganizan sus compras en supermercados: el 54% reduce harinas, el 46% pan y el 38% ultraprocesados. La tendencia combina ajuste presupuestario con mayor interés en alimentación saludable. Crece demanda de snacks saludables mientras se mantiene consumo de café y bebidas alcohólicas. Estrategia refleja presupuestos más ajustados.

Redacción 25 de agosto 2026, 00:59 1 min de lectura

Los hábitos de compra en los supermercados argentinos están en transformación. Un informe de Worldpanel by Numerator revela que los hogares reorganizan deliberadamente su changuito, reduciendo productos tradicionales para ajustar presupuestos y priorizar opciones más saludables en un contexto económico desafiante.

Las harinas encabezan la lista de reducciones: el 54% de los hogares intenta disminuir su consumo. Le siguen el pan (46%), alimentos ultraprocesados (38%) y snacks salados (32%). Este cambio no representa un abandono total, sino una reconfiguración estratégica donde conviven la necesidad de cuidar el bolsillo con un creciente interés por hábitos alimentarios más conscientes.

Estabilidad selectiva

Algunos consumos mantienen mayor resistencia. El café preserva niveles similares a años anteriores, mientras que el chocolate presenta comportamiento mixto: el 46% sostiene su consumo y el 35% lo redujo. Las bebidas alcohólicas muestran mayor estabilidad, con solo el 13% reportando menor consumo.

Paralelamente, crece la demanda de snacks considerados saludables. Frutos secos y semillas ganan participación en el mercado, aunque aún representan una porción minoritaria. Este fenómeno se alinea con tendencias similares en otros países latinoamericanos.

Estrategias de ahorro

La reorganización del consumo forma parte de un patrón más amplio. Los consumidores reducen visitas al supermercado, realizan compras más pequeñas y aumentan su preferencia por segundas marcas y promociones. Estas decisiones reflejan la búsqueda de equilibrio entre mantener el nivel de vida y adaptarse a restricciones presupuestarias sostenidas.